21.12.12
Cada vez que te sentía cerca, mi cuerpo se manifestaba de una extraña forma. No pensaba en más que besarte y recorrer tu piel, con ese aroma envolvente que enriquecía mi vivir. La conexión en cada mirada, en cada segundo, hasta en los más tormentosos, se remontaban a nada, sólo por amarte así como te amaba, el tiempo no tenía cabida en mi diario vivir.
Ahora, ¿De que vivo ahora?
De la angustia, la angustia que me produce el pensarte a ti, sin mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario