Por qué todo silencio se vuelve pesadilla y toda distancia más agonía.
jueves, 29 de marzo de 2012
lunes, 19 de marzo de 2012
No avanzo nada.
Siento (a ratos) que todo anda bien, me resigno y continúo sin alarmarme por nada. Me siento feliz y creo que puedo llegar a serlo a grandes rasgos; puedo llegar a ser la hija prodigio, la buena amiga, la mujer ideal, la novia perfecta. Pero luego, luego de eso, tiene que pasar algo; una puta instancia que me distancia y me sucumbe a que todo lo que pensé se remonte a una mierda y caiga en las tentaciones que me invadieron hace tanto tiempo atrás.
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