Observo la belleza rebosando de nuestras pieles
nuestros cuerpos unidos en uno sólo.
Tu mirada con la mía contemplando el universo.
Lo común y corriente transformado a lo más complejo y adverso.
Besar tus labios, un máximo placer.
Sentir la perfección, palpar la felicidad, vivirla.
Sentir a Dios en tus manos, Conocer el Edén en tus ojos...
Dejarme llevar a lo más oscuro y luego divisar
esa luz avasalladora
(...)
No sabes cuanto haz calado aquí dentro.
Siempre estuviste ni ahí con estas hueás, conchetumare.

No hay comentarios:
Publicar un comentario